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¿Vida y arte como un solo elemento? Veamos...
ARTE

LA UTOPÍA NEOPLÁSTICA.



POR
JAVIER QUINTANILLA RODRÍGUEZ*  

 

El Neoplasticismo intentó integrar Arte y Diseño en la vida cotidiana, fundirse con ella hasta hacerse inexistente, y así cambiar el mundo. Hoy el diseño invade nuestra vida, si bien cobra un protagonismo insospechado a principios de siglo. ¿Pero estamos siguiendo el camino adecuado?.

En la segunda década del siglo XX surgen dos importantes movimientos plásticos en Europa que persiguen el cambio social basándose en presupuestos distintos, incluso antagónicos. Mientras en Suiza el movimiento Dadá quiso hacer (e hizo) tábula rasa con la cultura establecida, dando lugar a una revolución más ideológica que artística, en Holanda los neoplasticistas pretendían renovar el arte mediante la síntesis de un nuevo estilo, compartiendo con los constructivistas rusos la idea de un arte convertido en elemento motriz de una nueva sociedad.

La utopía neoplástica era crear una cultura en la que el arte estuviese presente en todos los ámbitos sociales a través del diseño integral: desde la planificación urbanística y el entorno arquitectónico, pasando por el diseño doméstico (muebles, vajillas, tejidos) e industrial, hasta la cubierta de un libro y su tipografía. Se pretendía conseguir el cambio social a través de la integración cotidiana de un arte eminentemente racionalizado.

Este arte parco y racional tiene su origen en el convencimiento de sustraerse de todo lo anecdótico, circunstancial e individual, prescindiendo del gesto, la emotividad y el movimiento. Esta búsqueda del equilibrio en su sentido más abstracto y universal encuentra su síntesis en la retícula ortogonal, en el cruce entre horizontal y vertical. Con ello se cree llegar a la esencia de la belleza absoluta. Piet Mondrian, el más representativo artista neoplástico, pondrá todo su empeño en la organización de armonías plásticas perfectas y, en cada una de ellas, creerá lograr la reencarnación del equilibrio absoluto.

Además del esqueleto ortogonal caracteriza a la obra neoplástica un cromatismo vivo, aunque empleado con austeridad y sometido al imperativo de la razón ordenada. El color se resume para Mondrian en los tres básicos: rojo, amarillo y azul, que enfrenta a la superficie blanca del lienzo con el negro del dibujo (los "no colores"). Nos encontramos así en su obra resumidas perfectamente las premisas del neoplasticismo, que no son más que la racionalidad y las parejas de contrarios: el color y el "no color", la línea vertical y la horizontal.

La búsqueda de uniformidad plástica de la época neoplástica dará lugar a un gran desarrollo artístico en áreas no tradicionales, si bien éste no afectará por igual a los distintos campos del diseño. Mientras que el diseño industrial era un campo hasta entonces casi inexplorado donde desarrollar la investigación de formas y volúmenes, y que por lo tanto agregó un valor artístico a sus productos (del que carecían, al menos en un sentido estricto), la ilustración y la tipografía tendieron a adaptarse al rigor estilístico del entorno neoplástico. La meta última del arte Neoplástico es llegar a desaparecer en la cotidianeidad, ser absorvido por la vida, estar contenido en cada una de sus manifestaciones. La "muerte del Arte" sería pues su verdadera meta.

Derivaríamos entonces en el diseño como mero instrumento para la realización plástica de cualquier objetivo la cual, precisamente al incluir el diseño como una de sus premisas, sería también indiscutiblemente artística.

¿No sería éste el camino a seguir por el diseño gráfico actual, tan a menudo confundido en complejas composiciones pseudobarrocas o engañosamente ideologizadas?.

* Javier Quintanilla Rodríguez ha realizado:
Estudios de Arquitectura Superior en la Universidad Politécnica de Alicante.
Estudios de Bellas Artes de la Universidad de San Carlos de Valencia.
1998: "1er Premio en el concurso del diseño de una nueva imagen corporativa para el IESM. Obra publicada".
1999: "Mención de honor en el 1er Concurso de pintura taurina Gaudí"
2000: "1er Premio en el VII Concurso de carteles de Fiestas de Moros y Cristianos Ciudad de Elda. Obra publicada"; "1er Premio en el I Concurso de Carteles de Fiestas Mayores Ciudad de Elda. Obra publicada"

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