El
Neoplasticismo intentó integrar Arte y Diseño
en la vida cotidiana, fundirse con ella hasta hacerse inexistente,
y así cambiar el mundo. Hoy el diseño invade
nuestra vida, si bien cobra un protagonismo insospechado
a principios de siglo. ¿Pero estamos siguiendo el
camino adecuado?.
En la segunda década del siglo XX surgen dos importantes
movimientos plásticos en Europa que persiguen el
cambio social basándose en presupuestos distintos,
incluso antagónicos. Mientras en Suiza el movimiento
Dadá quiso hacer (e hizo) tábula rasa con
la cultura establecida, dando lugar a una revolución
más ideológica que artística, en Holanda
los neoplasticistas pretendían renovar el arte mediante
la síntesis de un nuevo estilo, compartiendo con
los constructivistas rusos la idea de un arte convertido
en elemento motriz de una nueva sociedad.
La
utopía neoplástica era crear una cultura en
la que el arte estuviese presente en todos los ámbitos
sociales a través del diseño integral: desde
la planificación urbanística y el entorno
arquitectónico, pasando por el diseño doméstico
(muebles, vajillas, tejidos) e industrial, hasta la cubierta
de un libro y su tipografía. Se pretendía
conseguir el cambio social a través de la integración
cotidiana de un arte eminentemente racionalizado.
Este
arte parco y racional tiene su origen en el convencimiento
de sustraerse de todo lo anecdótico, circunstancial
e individual, prescindiendo del gesto, la emotividad y el
movimiento. Esta búsqueda del equilibrio en su sentido
más abstracto y universal encuentra su síntesis
en la retícula ortogonal, en el cruce entre horizontal
y vertical. Con ello se cree llegar a la esencia de la belleza
absoluta. Piet Mondrian, el más representativo artista
neoplástico, pondrá todo su empeño
en la organización de armonías plásticas
perfectas y, en cada una de ellas, creerá lograr
la reencarnación del equilibrio absoluto.
Además
del esqueleto ortogonal caracteriza a la obra neoplástica
un cromatismo vivo, aunque empleado con austeridad y sometido
al imperativo de la razón ordenada. El color se resume
para Mondrian en los tres básicos: rojo, amarillo
y azul, que enfrenta a la superficie blanca del lienzo con
el negro del dibujo (los "no colores"). Nos encontramos
así en su obra resumidas perfectamente las premisas
del neoplasticismo, que no son más que la racionalidad
y las parejas de contrarios: el color y el "no color",
la línea vertical y la horizontal.
La
búsqueda de uniformidad plástica de la época
neoplástica dará lugar a un gran desarrollo
artístico en áreas no tradicionales, si bien
éste no afectará por igual a los distintos
campos del diseño. Mientras que el diseño
industrial era un campo hasta entonces casi inexplorado
donde desarrollar la investigación de formas y volúmenes,
y que por lo tanto agregó un valor artístico
a sus productos (del que carecían, al menos en un
sentido estricto), la ilustración y la tipografía
tendieron a adaptarse al rigor estilístico del entorno
neoplástico. La meta última del arte Neoplástico
es llegar a desaparecer en la cotidianeidad, ser absorvido
por la vida, estar contenido en cada una de sus manifestaciones.
La "muerte del Arte" sería pues su verdadera
meta.
Derivaríamos
entonces en el diseño como mero instrumento para
la realización plástica de cualquier objetivo
la cual, precisamente al incluir el diseño como una
de sus premisas, sería también indiscutiblemente
artística.
¿No
sería éste el camino a seguir por el diseño
gráfico actual, tan a menudo confundido en complejas
composiciones pseudobarrocas o engañosamente ideologizadas?.
*
Javier Quintanilla Rodríguez ha realizado:
Estudios de Arquitectura Superior en la Universidad Politécnica
de Alicante.
Estudios de Bellas Artes de la Universidad de San Carlos
de Valencia.
1998: "1er Premio en el concurso del diseño
de una nueva imagen corporativa para el IESM. Obra publicada".
1999: "Mención de honor en el 1er Concurso de
pintura taurina Gaudí"
2000: "1er Premio en el VII Concurso de carteles de
Fiestas de Moros y Cristianos Ciudad de Elda. Obra publicada";
"1er Premio en el I Concurso de Carteles de Fiestas
Mayores Ciudad de Elda. Obra publicada"
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