Lo confieso. Ayer, con un par, fui a una gran superficie
y me compré el disco de la última gala de Operación Triunfo
( el concurso que está batiendo records de audiencia, desbancando
a productos tan asentados como "Periodistas" o "Crónicas
Marcianas" ). Y eso que no veo el programa. Bueno, a veces.
Trozos. Algún que otro resumen también cae. Pero no me gusta
nada, palabra. Apenas le presto atención. Pero como lo ponen
a todas horas no te queda más remedio que verlo ( excusas
típicas ). Lo cierto es que al pagar las 2600 ptas. que
cuesta cada uno de los discos lanzados por el hábil departamento
de marketing del programa nadie diría que estamos participando
de un fenómeno multimedia que trasciende lo musical y se
adentra en los terrenos de lo social, lo comercial y lo
puramente psicológico. Cada lunes, siguiendo una ceremonia
que los espectadores curtidos en el género del Reality Contest
se conocen al dedillo desde que Mercedes Milá se propuso
hacernos a todos sociólogos, asistimos a un desfile de modelos
cantantes y después...sintiéndolo mucho, vosotros os quedáis,
y vosotros...estáis nominados. Lloros, caras largas, abrazos...el
muerto al hoyo y el vivo al bollo, que se decía antes. Casi
media España comparte el momento. El público llora a los
caídos y saluda a los héroes. Ridley Scott podría hacer
una buena película con esto.
En un mundo donde los avances en materia de comunicación
nos distancian cada día más, la sociedad occidental se ha
convertido en una máquina generadora de ídolos. Lejos quedan
ya los tiempos en que los grupos musicales se conocían en
el instituto y mandaban a las discográficas miles de maquetas
para ver si sonaba la flauta. Con aquel "método de cultivo",
la maduración del producto musical demostraba ser demasiado
inestable y lenta, además de no garantizar unos resultados
finales satisfactorios para las productoras. De algún modo,
hacía falta acelerar el proceso. Por ello, desde hace años,
los solistas y los grupos musicales nacen in vitro. Los
productores, meticulosos genetistas, mezclan sobre un placa
de vidrio esterilizada los ingredientes necesarios para
crear al superventas perfecto. ¿ El resultado ? Spice Girls,
Backstreet Boys, Take That, Destiny´s Child, Mys`Teeq, N´Sync,
Boyzone, Ricky Martin, Enrique Iglesias, David Civera, New
Kids on the Block, Milli Vanilli...y así hasta cansar.
El
fenómeno muta como los peores virus. El cáncer se extiende.
Y ahora es la TV, con programas como Operación Triunfo,
quien da un paso más allá. No contenta con llevar años alimentándonos
con productos prefabricados, estandarizados, hiperdirigidos,
la industria del ocio se atreve a enseñarnos sin pudor las
tripas del proceso, y en horario de máxima audiencia asistimos
( regocijados unos, horrorizados otros ) a como un bello
grupo de jóvenes recibe constantemente directrices acerca
de cómo convertirse en el próximo Chayanne o en la próxima
Celine Dion. Los participantes en el programa reciben clases
de canto, de baile, de aerobic...¿ de verdad hace falta
tanto ? Los Beatles no bailaban...Joaquin Sabina no ha dado
clases de canto en su vida...¿ Es Sting un aficionado al
aerobic ? ¿ De verdad existe una fórmula mágica para ser
un buen músico?
Lo
cierto es que hasta el mismo programa huele a prefabricado.
La elección de los concursantes parece obedecer a tres criterios:
el aspecto físico ( todos cuerpos Danone, excepto Rosa,
la entrañable gordita depresiva del grupo ) tener un nombre
sonoro, de fácil recuerdo ( los concursantes no se llaman
Alfredo Jimenez o Juan Pelaez...a saber: David Bisbal, Manu
Tenorio, David Bustamante, Naim Thomas, Gisella, Chenoa
) y la voz ( hay que reconocer que la mayoría tiene un buen
aparato vocal ).
La
actitud severa de los profesores no puede ser más falsa.
Los rapapolvos que cada dos por tres reciben los participantes
nos recuerda sobremanera a los que recibían los estudiantes
de "Fama", pero amplificados casi hasta la parodia. El tono
afectado con el que cada semana se expulsa a un concursante
es tan exagerado que a menudo da la impresión de que el
elegido ha sido condenado a muerte. La "canción oficial"
del programa, "Tu música es mi voz" obedece a un esquema
que ya estaba caducado cuando Jose Luis Perales murmuraba
quejumbrosamente " Que canten los niños...".
Entonces...¿
por qué semejante éxito ?¿ Es la gente tonta ? Sinceramente,
no lo creo. A mi modo de ver, el éxito de este programa
se explica atendiendo a los siguientes puntos.
a)
En una sociedad cada vez más competitiva, nos gusta disfrutar
el éxito, aunque sea ajeno ( siempre que nos sea lo suficientemente
ajeno como para no provocarnos envidia ). De la misma manera
que antes disfrutábamos viendo a Indiana Jones encontrando
el Arca de la Alianza ahora preferimos ver a héroes más
parecidos a nosotros consiguiendo metas más realistas.
b)
Años y años de colonización cultural norteamericana han
conseguido inculcarnos el concepto del "American Dream",
a saber, cualquiera, con esfuerzo, puede llegar a hacer
lo que se proponga. Esta idea comporta consigo la aparición
de una sincera admiración por todo aquel que persiga ese
"dream", elevándolo a la categoría de héroe, de ídolo o
modelo a seguir.
c)
Ciertos acontecimientos o programas televisivos parecen
servir de "tema de conversación universal" durante un cierto
período de tiempo. De algún modo, no se forma parte de la
sociedad si no se es capaz de hablar mínimamente del tema.
Y
así, todos, de una forma u otra, formamos parte de esa gigantesca
maquina que crea ídolos, los mastica, les saca el jugo y
luego, en la mayoría de los casos, los escupe. Hoy en día
se lleva el usar y tirar hasta en la música. ¿ Alguien se
acuerda de "Undrop" ( los del anuncio de Pepsi " There is
a train..." ) ?¿ Y de "La Rabia del Milenio" ? ¿ Y que pasó
con "Deviot" ? Pues bien, sospecho que he hecho mal comprándome
el disco de Operación Triunfo. Probablemente dentro de un
año esté a precio de saldo en el 85% de las gasolineras
de España. Afortunadamente, por esas fechas ya estará disponible
en el mercado el disco de Operación Triunfo 2002.
* Nacho Macho es estudiante
de Publicidad en la Universidad de Alicante.
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