La industria musical se jacta de lo comercial

por Sandra Serrano

Datos de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) revelan que los discos más vendidos en el 2002 fueron: Bisbal, Operación Triunfo canta Disney, Álex Ubago, Manu Tenorio y Gala Eurovisión (Operación Triunfo).

(Los datos han sido extraídos del diario el PAÍS, domingo 23 de noviembre, sección cultura: "La cultura española en cifras".)

 

 

           Dónde vamos a parar. La música que antaño generaba cultura se postra mediocremente ante lo más mercantilista: lo comercial. Si es preocupante que los mass media viertan antihéroes a mansalva, aún resulta más aterrador que Bisbal se convierta en un fenómeno de masas. Sus muelles crean peinados; sus ropaje, moda; su música, ñoñería bailada; su habla, idiotez. Es un hecho el que se haya convertido en un personaje popular al que todos pretenden imitar, incluso las acorazadas discográficas. Para poder penetrar en éstas, hay que ser muy comercial, muy bisbal . Ello repercute lamentablemente en la música -el referente expugnado-, con lo cual se estandariza el estilo y todo cantante es clónico de otro clon, sin saber el momento exacto en el que apareció el dios clonador. ¿O sí tenemos constancia de esta contracción musical? ¿Es en realidad una adaptación darwinista de las discográficas al público o es éste el que se amolda a la oferta.

     
Desde luego lo que sí sabemos con certeza es que la marejada es de tremendas dimensiones, ya que ha conseguido resistir a la piratería de los top-manta y a la de Internet. Algo excepcional teniendo en cuenta que son el catabolismo de la música. Según datos de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI), las ventas de discos en España en 2002 cayeron un 19% con respecto al año anterior. Sin embargo auspiciaron que los espectadores que asistieron a conciertos de música popular aumentó en un 15%, alcanzando un total de 25,4 millones de espectadores (pop-rock: 10 millones de espectadores, 37,9%; jazz: 1,2 millones de espectadores, 4,8% y flamenco: 1,7 millones de espectadores, 7% del total). Lo que vende vende, al mismo tiempo que lo minoritario no parece tener problemas de convivencia con ello porque se dirigen a un público fiel o porque éste sabe compartir la cultura pachanguera del momento que inunda los bares, con el resto de música.

 

     
Sandra Serrano es estudiante de Publicidad y RR.PP. en la Universidad de Alicante.  
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