Estatus

“Dime con quién andas y te diré quién eres”

Etimológicamente estatus provine del latín, “status”, que significa estado o condición y pude referirse bien a una situación relativa de algo dentro de un contexto, bien a la posición que ocupa una persona en la sociedad o en un grupo social. Uno de los usos provenientes del latín es el “statu quo” para referirse al “estado de las cosas”.

El estatus es por tanto el lugar que una persona ocupa en una clase social, determinando un determinado prestigio, respeto o influencia en otros al margen de sus cualidades personales. En la mayoría de las sociedades depende de una combinación de factores como el nacimiento, la estirpe, la raza, la riqueza, la ocupación o el poder político, entre otros, convirtiéndose en clase social cuando s consolida un grupo de un determinado estatus. El estatus marca en cierta medida las expectativas que la sociedad tiene con respecto a los roles a desarrollar por los individuos, siendo una cualidad modificable con el paso del tiempo y los cambios adquiridos.

“El hombre sencillo que vive rigurosamente según las tradiciones religiosas y sociales de su grupo no tiene nunca ningún problema axiológico”. Publio Siro. Escritor romano (Siglo 85 a.C.)

La sociología establece diferentes tipos de estatus

Estatus adscrito o atribuido. Es el heredado, con el que se nace, el que se otorga a una persona independientemente de sus habilidades y cualidades particulares. En este tipo no existe la capacidad de elección, suceden al margen de la voluntad y durante mucho tiempo, especialmente en épocas pasadas ha tenido un gran peso en el desarrollo de la vida de las personas; en este sentido nacer hombre o mujer, pobre o rico, negro o blanco, marcaba los roles asignados a cada uno con poco margen de maniobra para modificarlos o con un gran esfuerzo para cambiar los papeles. La raza, la religión, la nacionalidad o la edad también forman parte de los estatus adscritos ya que forman parte inherente de la persona.

“La libertad, por lo que respecta a las clases sociales inferiores de cada país, es poco más que la elección entre trabajar o morirse de hambre”. Samuel Johnson. Literato ingles (1709-1784)

Estatus adquirido. No son automáticos, dependen del esfuerzo, el talento, las acciones, los logros y las habilidades personales para obtenerlo. Las sociedades modernas poseen criterios de valorización que permiten el paso a un estatus más elevado en virtud de todo lo anterior, de la misma forma que la pérdida de méritos puede generar la pérdida de estatus. La voluntad personal de cambio puede ser el motor para lograr despegarse de los roles asignados por nacimiento siempre y cuando el grupo de pertenencia pueda llegar a permitirlo en función de la rigidez o flexibilidad que alberguen sus creencias e intereses sociales, políticos y económicos. También se incluyen aquí todas aquellas posiciones que el individuo adquiere a lo largo de su vida, no van ligadas a su nacimiento (padre, madre, jefe, subordinado).

“Hay clases de personas y personas con clase”. José Antonio Estupiñán Lopez

Estatus socioeconómico. Relacionado con los bienes materiales, riqueza, poder, prestigio, tierras y propiedades. Se define en términos de ingresos, estudios alcanzados, lugar de residencia y profesión, los factores sociales y económicos están íntimamente ligados en este tipo de estatus ya que se complementan mutuamente.

La sociedad está divida en dos clases: las que tienen dinero, y las que no pierden las… Click to Tweet

Estatus civil. Es la situación de las personas que es reconocida por la sociedad en función de las relaciones de familia que ostenta, bien provenientes del matrimonio, bien provenientes del parentesco, que determina derechos y obligaciones con respecto a su rol. Es considerado un estatus tan importante en cualquier cultura que todos los países adoptan un registro público con los datos personales básicos de los ciudadanos donde se encuentra el estado civil (soltero/a, casado/a, divorciado/a, separado/a, viudo/a). A su vez las expectativas e interacciones sociales que rodean al estatus civil son manejadas por todos los miembros de la comunidad: “este es un vividor, un solterón”, “cuando te casas la vida cambia, se acabó la diversión”, “está en edad de merecer”, “se te pasará el arroz si no te casas ya”, generando presiones que en muchos casos inhiben la libertad individual.

Estatus social. Está determinado por el grado de aceptación que los componentes del grupo conceden al individuo, en tanto en cuanto la compañía de una persona resulta satisfactoria para el mantenimiento de relaciones estrechas en un grupo con unas determinadas expectativas sociales y comportamentales. Los niveles de aceptación social marcarán las diferencias entre los populares, los aislados, los aceptados, los marginales, los trepadores, los ignorados y los rechazados. La reputación, las primeras impresiones, la capacidad de conversar, la proximidad al grupo, la duración de las relaciones, la inteligencia, las cualidades y capacidades, el rendimiento, la aceptación de los intereses y valores grupales y los rasgos de personalidad, son factores que influyen en la aceptación social y, por tanto, en el estatus social adquirido.

“Hay tres clases de compañeros: unos buenos, otros malos, y otros, en fin, que no son ni lo uno ni lo otro. Debéis procurar la amistad de los primeros; ganaréis mucho huyendo completamente de los segundos; en cuanto a los últimos, tratadlos cuando os sea necesario, evitando toda familiaridad” Don Bosco.   

El estatus está asociado a un grado o nivel de prestigio determinado, se distribuye en forma diferencial según el estatus al que pertenece el individuo. El ejemplo típico es el de un médico frente a otras profesiones consideradas “por debajo” como un dependiente o un barrendero. No obstante pueden producirse inconsistencias con algunas profesiones muy bien valoradas y consideradas por su labor social como es el caso de los profesores pero muy poco estimadas en términos de recompensas salariales que la sociedad les otorga.

“La idea de que en el cielo hay una mayor igualdad de clases es lo que, en el fondo, l0 hace tan agradable a los ojos de los pobres”.
Georg Christoph Lichtenberg. Científico alemán (1742-1799) 

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